7 Mitos de la Pornografia


Muy buen articulo de la revista CHILANGO.

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¿A quién no le gusta ver porno de vez en cuando? Lo malo viene cuando nos creemos que lo que está ahí es real o, peor, que puede suceder en la vida real. Para que no tengas expectativas tan altas (y muy falsas), te presentamos a continuación los 7 mitos de la pornografía que JAMÁS debes creer.

Longitud amiga

Mito

Todos los penes del universo miden, POR LO MENOS, 25 centímetros. Y todos son realmente anchos. Unos verdaderos dildos humanos.

Realidad

Hijo: la realidad es que el pene tiene una longitud promedio de 14 centímetros, y no más de 3 de diámetro. Lo suficiente para hacer llegar a la dama al cielo.

¿Qué tan decepcionados estamos?

Nada, y tú tampoco deberías. No hay nada que podamos hacer respecto a la longitud del pene (sin importar lo que diga tu SPAM electrónico) (aunque sí hay métodos, pero son dolorosos y no recomendables), pero sí en la forma en que se use. La buena noticia es que un pene tan largo como lo ves en las porno sólo lastima y no provoca placer… ¿en serio quieres asustar a la chica con algo así?

Duración extrema

Mito

Uno puede tener sexo durante horas enteras sin cansancio, irritación ni aburrimiento. Y el calentamiento previo puede extenderse hasta media hora. Lo más cercano a la felicidad.

Realidad

Los mexicanos le dedicamos, en promedio, de 11 a 14 minutos al acto sexual. Así de triste, así de injusto. Recomendación: extender el foreplay lo más posible, porque sólo éste garantizará que, sobre todo la mujer, consiga un orgasmo más rápido y fácil. Más vale calidad que cantidad.

¿Qué tan decepcionados estamos?

Mucho. Pero tampoco podemos ser tan exigentes, sobre todo cuando uno cuenta con una pareja establecida y tiene sexo frecuente (digamos, tres veces a la semana). No podemos esperar que cada lunes, jueves y sábado (por decir) la pareja esté horas y horas teniendo sexo. Lo conveniente es agendar un día al mes especial para dedicarle más tiempo al fino arte del amoooorss.

Cuerpos perfectos

Mito

En la pornografía (salvo alguna un poco grotesca), todos los hombres tienen estómago de lavadero, pompas de acero y brazos de luchador grecorromano. De las mujeres ni se diga: voluptuosas, senos enormes, piernas larguísimas. ¿En serio vemos tanta gente que luzca así en la vida real?

Realidad

Para conseguir esos cuerpos, en muchas ocasiones uno tiene que echar mano del bisturí. No importa el tamaño de los senos, sino la sensibilidad. Además, en muchas ocasiones la mujer pierde mucha receptabilidad; es decir, ya no sienten las caricias como antes (y cómo, con todo el silicón ahí). Lo mejor es dejarnos todo naturalito y aceptarnos como somos.

¿Qué tan decepcionados estamos?

Mediana decepción. Siempre que vamos a tener sexo por primera vez con alguien, nos imaginamos su cuerpo: no se vale decepcionarse si la otra persona tiene los defectos esperables de la gente normal, ni ocultar nuestro cuerpo porque no cumple con los cánones impuestos por la pornografía.

Orgasmos instantáneos

Mito

¿Te has fijado cómo las mujeres en las películas porno tienen, aparentemente, una sensibilidad exagerada? Sólo hace falta que las toquen para que se deshagan en gritos y se vengan como 89784394 veces. A veces, sólo con la penetración.

Realidad

Lo sentimos, pero las mujeres no se vienen tan rápido ni tan fácil como los hombres (aunque sí más intensamente). Es necesario una alta lubricación y estimulación, pues para ellas tiene que ver todo: el ambiente, la persona, los movimientos. Algunas hasta necesitan concentrarse realmente. No es que el hombre siempre tenga que sufrir para hacerlas venir, pero sí tiene que echarle ganitas… y definitivamente, en las pelis porno, no todos los hombres le echan ganas.

¿Qué tan decepcionados estamos?

Un poco, sobre todo para nosotras, que realmente desearíamos tener orgasmos así de fácil. No importa, porque cuando los tenemos… son superiores a los del hombre (ni modo).

Recuperación rápida

Mito

Los hombres de las películas porno, que por fortuna nadie ha conocido en la vida real, tienen una capacidad sobrenatural casi para reponerse: se vienen y enseguida, segundos después, ya tienen otra vez el pene erecto. Esto, como sabemos, rara vez sucede en la vida real.

Realidad

Los hombres tienen muchas técnicas para durar mucho y así poder satisfacer a su pareja. Cuando se vienen, les toma algún tiempo reponerse (depende de cada quién): algunos necesitan descansar para seguir echándole ganas después, otros deben empezar desde el principio casi, otros ni lo intentan y dicen: ahí muere. Pero casi ninguno está listo ipso facto.

¿Qué tan decepcionados estamos?

No mucho, porque es normal. Los hombres no son máquinas sexuales, y las mujeres también necesitan descansar. El momento de la reposición puede ser empleado en arrumacos y caricias. No se vale ponerse a hablar de cosas densas. También pueden tomar una ducha para la relajación acá.

Al grito de guerra

Mito

Las mujeres de las películas porno no gimen: gritan. Algunas, tan horriblemente que parece que las están matando (no exactamente de placer).

Realidad

Algunas mujeres no gritan en realidad, al menos no como las vemos en las pelis porno. La mayoría gimen cuando lo sienten y cuando no, no. Algunas ni eso, y son tan penosas que hasta en ese momento son harto calladas.

¿Qué tan decepcionados estamos?

Cero. Sentir que le haces el amor a un puerco al que están enviando al matadero es una sensación desagradable, así que los gritos no son bienvenidos (al menos no los fingidos). Ya sabes: sé natural y no trates de mostrar emoción superlativa si no la sientes realmente.

El trío bienvenido

Mito

En las pelis porno, todo mundo siempre está dispuesto a entrarle a un trío: ya sea la chica que se liga a dos chicos que no tienen problema en compartirla, o las dos chavas que están tan clavadas con el güey que se vuelven lesbianas como por acto de magia.

Realidad

Poca gente se aventaría a hacer un trío así, tan a la ligera. Generalmente, es un acto consensuado y muy bien pensado, aunque por supuesto hay veces donde surge en el “ardor del momento”. Seamos honestos: en México todavía nos da cosa eso de “poner en juego” nuestra sexualidad. Lástima.

¿Qué tan decepcionados estamos?

Mediano. Por una parte, los tríos son divertidos y excitantes, pero hay quien dice que pueden arruinar una relación estable. Por otro lado, no está tan padre compartir a la persona que te gusta con tal de acostarte con ella. Ah, el dilema.

One response to this post.

  1. Posted by Lobo on agosto 5, 2010 at 4:09 am

    jajajajaja sisi muy bueno aun que hay ciertas cuestiones que me parecen no del todo exactas como la 2 y la 5 creo que en la 2s depende de la pareja que tengas y cuan atrevidos sean como enfrenten las cosas no hablo de horas pero si de 1 hora maximo y la 5 depende del organismo ni hablar hablo con fundamentos obvio bue lo demas muy bueno saludos!!!

    Responder

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